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¿Cómo saber si presentas Desregulación Emocional?
De acuerdo a la obra de Marsha Linehan (1993) y la de Boggiano (2020)
¿Alguna vez te has sentido abrumado por tus emociones, reaccionando con más intensidad de la que quisieras, o sintiendo que no puedes controlar lo que te pasa por dentro?
Todos experimentamos emociones fuertes, pero para algunas personas, estos sentimientos pueden resultar abrumadores, impredecibles y difíciles de controlar. La desregulación emocional implica problemas para regular las respuestas emocionales, lo que puede resultar en reacciones intensas, prolongadas o desproporcionadas a la situación. ¿El resultado? Arrebatos repentinos de ira, ansiedad o tristeza que pueden afectar negativamente el funcionamiento diario, las relaciones y tu bienestar general.
Eso no te hace débil ni significa que estés enfermo, podría ser una señal de desregulación emocional, un concepto central en la Terapia Dialéctica Conductual (DBT) de Marsha Linehan y en las investigaciones recientes de Boggiano. Comprender qué es y cómo se manifiesta puede ser el primer paso para empezar a relacionarte de forma más sabia con tus emociones.
La desregulación emocional no significa que seas demasiado sensible, sino que tu sistema emocional reacciona de manera intensa, sostenida o caótica ante ciertas situaciones.
Marsha Linehan, creadora de la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), describe este fenómeno como una dificultad para entender, modular y responder de forma efectiva a las emociones, especialmente cuando son muy fuertes o contradictorias.
¿Qué significa estar emocionalmente desregulado?
Linehan (1993, 2015) propone que las personas con desregulación emocional viven en una interacción constante entre una vulnerabilidad biológica y un entorno invalidante. Esto significa que tu sistema nervioso reacciona más rápido y más fuerte, tardas más tiempo en volver a la calma; y a menudo recibiste mensajes como no exageres, no llores por eso, o no deberías sentirte así.
Con el tiempo, aprender a manejar las emociones puede volverse confuso: o las reprimes, o explotan sin control.
Señales de desregulación emocional, según Linehan y Boggiano
Reconocerte en algunas de estas características no implica un diagnóstico, pero sí puede ser una señal de que necesitas apoyo psicológico e integrar nuevas habilidades para vivir la vida con menos sufrimiento.
- Emociones intensas y cambiantes Pasas de la tristeza a la rabia o la culpa con rapidez, sin entender muy bien qué lo provocó.
- Dificultad para identificar y nombrar lo que sientesA veces solo sabes que te sientes mal, pero no puedes precisar si es miedo, frustración, etc.
- Respuestas impulsivas ante emociones fuertesDecir o hacer cosas de las que luego te arrepientes: enviar mensajes impulsivos, aislarte, comer en exceso, autolesionarte, etc.
- Sensación de vacío o desconexiónCuando la emoción baja, puede aparecer un sentimiento de vacío o de falta de sentido.
- Dificultad para calmarte o autorregularteNo importa cuánto lo intentes, el malestar persiste o parece desbordarte.
- Tendencia a invalidarte a ti mismoPensamientos como “no debería sentirme así” se vuelven comunes.
- Relaciones inestables o intensasA veces las emociones interfieren en la comunicación: idealizas o rechazas rápidamente a personas importantes.
En su libro Terapia Dialéctico Conductual, Introducción al tratamiento de consultantes con desregulación emocional (Boggiano, 2020), el autor describe cómo esta dificultad no solo afecta el estado emocional, sino también la atención, la memoria y la toma de decisiones. Cuando la emoción domina, “la mente racional se apaga” y la persona actúa de forma automática, sin considerar consecuencias.
Boggiano también distingue entre tres niveles de desregulación:
- Cognitiva: pensamientos repetitivos, catastrofismo o bloqueo mental.
- Fisiológica: tensión muscular, palpitaciones, fatiga, insomnio.
- Conductual: impulsividad, evitación, consumo, conductas autodestructivas.
Tener emociones intensas no es un defecto y no te hace mala persona. Es parte de tu biología, y también una señal de que sientes profundamente. La buena noticia es que puedes aprender a navegar tus emociones sin ahogarte en ellas. Como dice Marsha Linehan, “no se trata de eliminar el sufrimiento, sino de construir una vida que valga la pena ser vivida, incluso con él.”
Referencias:
- Linehan, M. M. (2015). DBT Skills Training Manual (2nd ed.). Guilford Press.
- Boggiano, J. P. (2020). Terapia Dialéctico Conductual. Ediciones Tres Olas.
